Los compradores realizan la mayor parte de sus búsquedas en Internet.
Internet está cada vez más integrado en nuestras vidas, y el catálogo en línea contribuye a ello. Abre muchos más canales para relacionarse con clientes (potenciales). Desde los canales propios, como las redes sociales, el correo electrónico y el sitio web, hasta los canales de medios ganados y los afiliados. Otra ventaja de Internet es que puede prolongar la vida del contenido del catálogo. En el caso del catálogo impreso, el interés alcanza su punto álgido la primera semana, pero decae rápidamente.